Louise Turner llegó al laboratorio de perfumería, por casualidad, como aspirante a estudiante de medicina en busca de un trabajo de verano.
La mezcla de arte y ciencia la sedujo, y aunque hizo falta valor y convicción para cambiar de camino, nunca ha mirado atrás. “Lo que más me impulsa es el proceso de creación
en toda su fascinante y misteriosa complejidad.”