AMÉLIE JACQUIN.

“Crear una fragancia es tan profundamente personal que se siente como si la gente vistiese un trozo de ti.”

Imagínate crecer en Grasse, rodeado de los aromas de jazmín, rosa, lavanda y adelfa. Así fue la infancia de Amélie Jacquin.
Creció explorando las flores de la región y oliendo fragancias con su madre. Estos momentos, fueron la inspiración que la llevó a la perfumería.
Viviendo en París, Amélie encuentra la inspiración en la ciudad, donde cree que “todo es posible.”